Colaboración con I Festival Internacional de Cortometrajes Shorty Week

  • Equipo María G. Javaloyes, María Conesa, Ana Enguita, Jose Milara, Normando S. Javaloyes, Patricia Jiménez, Dolores Domingo y Sergio Ceballos
  • Colaboración con: I Festival Internacional de Cortometrajes Shorty Week
  • Ubicación: El Puerto de Santa María (Cádiz) http://goo.gl/xA4pTb
  • Fase: Finalizada la I Edición y en curso la II
  • Fecha de la experiencia: Años 2013 y 2014
  • Créditos fotográficos: Javier Ríos, Mika de la Cruz, María Conesa
  • Premios/publicaciones: Ganador del concurso Cataideas 2014
Colaboración en la organización del I Festival Internacional de Cortometrajes Shorty Week.
Uno de los componentes de nuestra asociación, Sergio Ceballos, tiene una gran afición por el mundo del cortometraje y el cine, habiendo realizado a día de hoy más de 15 pequeños filmes. Durante el verano de 2013 desarrolló, junto con su compañero cortometrajista Mikel Gil (luego se unirían más personas), la idea de realizar en El Puerto de Santa María (Cádiz) un festival de cortos que estuviera planteado desde el punto de vista de quienes comienzan en ese mundo y que además acercara dicha disciplina al público. De esta forma nació Shorty Week, un evento con 3 líneas de acción: Punto de encuentro de gente del mundo del cortometraje (Punto Shorty), Sección oficial (concurso desarrollado en el teatro municipal) y red de Baraderos (cientos de proyecciones fuera de concurso en numerosos locales del centro de la ciudad).

Nuestra asociación colaboró con el festival de diferentes formas:

La primera fue desde la propia organización, y es que una de las cabezas pensantes del evento, como ya se ha indicado, es parte de nuestra agrupación. Así, antes de surgir la asociación cultural Shorty Week, la primera edición fue organizada por la nuestra, sentando así las bases de una cordial y espero que duradera relación entre ambas asociaciones.

Otra de las maneras de implicación fue a través de una sección dentro del festival denominada “Compromiso con el entorno”, que valoraba trabajos que demostraban cierta sensibilidad hacia el medio (tanto social como ambiental). En este caso, varios componentes de la asociación formaron un jurado (era el único premio que no asignaba el jurado oficial del evento) que evaluaba dos aspectos de los cortos que optaban a este galardón: el compromiso en cuanto al guión (la importancia de lo que se cuenta, la capacidad de construir crítica) y el compromiso en cuanto a los modos de hacer (cómo se ha llevado a cabo la realización del cortometraje). Ambos eran parámetros evaluables de cada pieza, y finalmente obtuvo la primera posición “Bajo la almohada”, de Isabel Herguera, consiguiendo la máxima puntuación en el sumatorio final de todas las valoraciones del jurado. Este trabajo se llevó a cabo en la distancia, varias semanas antes del festival, para que todo estuviese preparado para los días en que se desarrolló el evento. El punto culminante tuvo lugar en la entrega del premio, cuando nuestra compañera María G. Javaloyes entregó el galardón a Citlali, la sobrina de la realizadora, que acudió a recibir el reconocimiento del cortometraje.

 

La tercera forma fue mediante el diseño y la realización del galardón que se entregaba en la sección “Compromiso con el entorno”. La organización del festival quería que éste fuera un premio especial, diferente de los demás por lo que representaba y dio unas indicaciones básicas para que trabajáramos a partir de ellas: debía ser algo que se pudiera transportar y entregar en las manos fácilmente, era importante que la materialidad fuera acorde con la sección; es decir, que estuviese comprometida con el entorno (materiales reutilizados o provenientes de una fuente que garantizara un respeto por el medio), y que además de ser un trofeo pudiera tener otra función, que sirviera para algo más que para exponerlo en una vitrina. Las compañeras Ana Enguita, María G. Javaloyes y María Conesa fueron las que aceptaron el reto. Tras autoimponerse además que el “artefacto” tuviera relación con el lugar en el que se celebraba la sección en cuestión (Casa de Huéspedes Santa María, un lugar con un gusto exquisito y un gran respeto por lo antiguo, sin dejar de lado la adaptación a los nuevos tiempos que corren), materializaron una especie de maceta-galardón-maqueta, que interpretaba la Casa de Huéspedes, a la vez que contenía una planta en su interior, a modo de caja contenedora de sorpresas. Este premio gustó muchísimo, no sólo a quien lo recibió, sino a todo aquél que tuvo la oportunidad de acercarse.

 

 

Y la última, pero no por ello menos importante, fue la asistencia de manera presencial a Shorty Week, pudiendo contar con cuatro personas venidas desde el levante de nuestro país (realizaron un viaje de unos 600 km de distancia “sólo” para ayudar) como voluntarios que se ubicarían en distintos puntos de actividad, de manera que tenían distintas funciones: informar, proyectar, entregar entradas… Por supuesto, el gusto fue compartido de todas las partes, pues la experiencia fue enriquecedora tanto para quienes organizaron como para quienes colaboraron, y es que se trata de un festival en el que la calidez humana hace que todos lo hagamos nuestro.

Si quieres saber más sobre el galardón y la experiencia puedes visitar nuestro blog:
Sobre la experiencia del festival de cortos Shorty Week.